Prólogo:Les debo una disculpa a los grupos y a todos los lectores del blog por la tardanza con la que publico esta reseña. Luego de gritar por cuatro horas en el toque, me reventé la garganta, por lo que me agarró una seguidilla de tos, fiebre y asma. Luego pasé esta semana recuperando cosas en la universidad; pero ya basta de excusas. Con mis disculpas, disfrútenla:
El pasado sábado 17 de mayo se llevó a cabo uno de los toques rockeros más esperados en la escena de Cabimas: Masters of Rock 2008, con la participación de
Raped Dolls,
Represión,
Santos y
Soured, y a cargo de Solaz Producciones. La Bahía de San Luís fue el escenario para esta reunión de bandas de metal, grunge y latin metal.
Pasadas las once de la noche, Soured tomó el escenario. Es primera vez que estos maracaiberos cruzan el puente para tocar en Cabimas su rock bien pensado. Los músicos demostraron un nivel técnico admirable, y sus canciones muestran estructuras originales. La voz de Carlos Villalobos, el cantante, es bipolar: pasa sin esfuerzo de melodías baladísticas a gritos endemoniados.
Sin miedo, una de sus canciones, me hizo extrañar unas 2391 cosas completamente distintas a la vez; el sonido del grupo tiene la propiedad de evocar emociones de antes. Luego comenzó
Another song about loneliness, y se desató la cultura colectiva gracias a la popularidad que le ha dado el myspace a esta canción, que tiene un fragmento hablado bien inspirador que, traducido al español dice: “Hay tantas decisiones que tomar, tantas razones por vivir. No te rindas en el camino de las oportunidades. Que se jodan, y sigue andando”. Creo que ese mensaje llegaría mucho más claro en español, a pesar de que la canción está en inglés. Luego del toque, los miembros de la banda comentaron que se habían sentido muy cómodos al tocar en nuestra ciudad, y que no tenían ninguna queja con respecto a la organización del toque.
Por la casaSantos, el proyecto de latin metal cabimero, se monta después a dar la cara por la ciudad. Este grupo, frecuentemente reseñado acá, reincorporó a sus filas a Otto Boscán en la guitarra base, luego de que saliera en diciembre del año pasado. La diferencia a su regreso fue notoria, particularmente en
Luchando, uno de sus temas, en el que Eduardo Salazar, Rick David y Otto
conversan con potentes notas de guitarra y bajo. Sin embargo, los muchachos siguen debiéndole a sus fans el solo acústico de esa canción, ya que por razones prácticas, no lo tocan en vivo. En el mes de julio, Santos tocará en Visee Lounge un show acústico, para quien quiera sacarse la espina.
El set estuvo agresivo, lleno del espíritu que nace de la combinación entre el metal y la percusión latina, que estuvo a cargo de Darwin Lubo, de
Nexus, en suplencia de Arturo Camejo, el percusionista titular. Santos dio una de sus mejores presentaciones hasta la fecha, y las bandas visitantes se llevaron una buena impresión de la calidad del performance.
Emoción thrashRepresión tiene diez años llevando
thrash metal a sus seguidores, gente que los considera una institución del metal zuliano gracias al tiempo que llevan haciendo música. El proyecto nace en Ciudad Ojeda, pero ahora están radicados en Maracaibo; quizás gracias a esto han tocado en las principales ciudades del país y varias de Colombia, como parte del Tour Calavera.
Durante la presentación del grupo, entre los empujones y patadas, quien escribe pensó en una frase para definir el mensaje que dejó Represión: “Hay algo que anda mal, y no sólo voy a quejarme, sino que voy a hacer algo al respecto”. Los gritos fuertes de Rael González y las guitarras endiabladas de Yerglis y César eran intérpretes de la inconformidad de una generación.
La habilidad técnica que mostró César Balbás en la guitarra escapa la explicación lógica; durante los solos de
Reflexión y
Faith, Politics and Power, parecía levitar a una cuarta del piso mientras ejecutaba casi todos los esquemas de digitación conocidos, mientras producía melodías concisas, pero emotivas. La presentación de Represión fue sencillamente demasiado rocanrol.
Paca-Paca-Pá, Paca-Paca-Pá, Paca-Pá
Con más de doce mil amigos en el
myspace, está claro que Raped Dolls está en el auge de su popularidad. Este proyecto que nos visitó desde Valencia lleva un par de años tocando rock con marcadas influencias grunge y metal, creando un sonido particularmente digerible, pero manteniendo la fortaleza del rock.
La canción
Promesas tiene algunos sabores a pop punk, especialmente en las melodías divertidas y la batería constante; la letra sigue la corriente general de las otras canciones de los valencianos: amor, desamor y lo rápido que pasamos entre una fase y la otra. En cambio,
Sin miedo se va por otro camino lírico, uno más maduro y más profundo. En la historia que desarrolla la canción hay jugueteo con el suicidio, pero como un experimento imaginario en el que el personaje pide salvación mientras cae hacia su muerte. La excelente letra se apoya en una melodía sencilla, pero poderosa.
Luego de varias piezas propias y un cover de Dermis Tatú (¡excelentes influencias!), Raped Dolls se dispara con
Ya no estás, el sencillo promocional de su disco homónimo que está en rotación en las emisoras del circuito Mega. Esta oda al rompimiento tiene una pegajosísima secuencia final de batería y guitarra que sigue el esquema del intertítulo de arriba (
Paca-Paca-Pá). Al llegar a esa parte de la canción, el desmadre en la olla fue tal, que los valencianos tuvieron que repetir esa última vuelta dos veces.
Y con esta depravación de puños y empujones se terminó la versión 2008 de Masters of Rock, una reunión de bandas sin precedentes en la etapa reciente del ambiente rock en Cabimas. Saludos a Solaz Producciones por organizar un evento que mantuvo el respeto a las grupos, a los fanáticos y a la movida rock que la ciudad se merece.