El título original de esta entrada era "Despedida aMarga", porque pensé que cuando cerráramos el maravilloso ciclo de Taller de Redacción II con SuperMarga caeríamos en una llorantina etílica depresiva. Pero en realidad la pasamos tremendo en La esquina de Palermo, comiendo pizza, recordando un montón a los que no fueron, y agradeciendo al destino por habernos unido, todo esto con un soundtrack de Daiquirí y La Dimensión Latina.
El lugar parece la propia casa de árbol, porque está construída con pedazos de madera de otras casas. Está decorada con la nostalgia que tenemos todos los zulianos en el fondo: elepés, afiches y aparatos de otras épocas adornan esta pizzería tan popular en la parroquia Santa Lucía de Maracaibo.
Es muy fácil de llegar (chiste interno): Ve, (así tienen que comenzar las direcciones en Maracaibo) agarráis la Avenida El Milagro a la altura de Padilla, como hice yo. Y le dáis y le dáis hasta que lleguéis a un aviso mamarro que dice "Santa Lucía (flechita a la izquierda)". Le hacéis caso y cruzáis, y a lo que veáis las casitas de colores, no te váis a distraer porque de una vez tenéis que agarrar el primer callejón a la derecha. Le dais derecho hasta el tapón y cruzáis a la izquierda hasta que veáis el avisito de madera que dice "Esquina de Palermo". Cualquier vaina, preguntá. Pa salir hacéis lo mismo pero al revés.
Después de mucho deliberar entre los 100 sabores del menú, pedimos la Iberoamérica, que tiene cebolla, pimentón, jamón, tocineta, otras cuestiones ahí, y el toque que la hizo especial: crema de leche. Ver-ga-ción. Pedimos la trimollejúa y comimos ocho personas bien. La tardenoche la pasamos contando los que faltaron, echando cuentos universitarios de esos que paran los pelos y disfrutando bastante como para olvidar lo mucho que vamos a extrañar la N-04.
Gracias totales, Profe. La extrañaremos. (SOL-RE)
Los dejo con unas frases célebres de Marga.
Sobre la cohesión:
"Todo lo que no suma en un texto, resta."
M.A. 2007
Sobre el primer trabajo de un servidor:
"Tiene una frescura. No es el típico "baaah", y es más efectivo que la lloradera. Buen tono."
M.A. 2007
Sobre ser venezolano:
"Un venezolano no aguanta una lloraíta."
MA. 2008
Sobre la amistad en la universidad:
"Nunca van a tener amigos como ahora, así que háganlos ahora y háganlo bien."
M.A. 2008
Sobre el final.
"Lo que más van a extrañar es a ustedes mismos."
M.A. 2008






















